Fui mancha...


FUI MANCHA, fui venda, fui herida, de mis quince cerebros salĂ­an balsas desesperadas buscando su catarata, de mis labios palabras muertas que se varaban en los tornillos de la tráquea, sabĂ­a que el disfraz de persona se me rompe por las axilas, sabĂ­a que el disfraz de humano se me despega a diario por culpa de las carcajadas, soy un gato que solo se deja acariciar en tejados a punto de desplomarse, soy un grano de arroz que aborrece las paellas, una isla que odia los archipiĂ©lagos, un lobo que nunca comerá vuestros corderos aunque me los pintĂ©is de oro, aunque me los adobĂ©is de esmeralda, aunque me amĂ©is por encargo y me llamĂ©is por mi nombre por vigĂ©sima vez cambiado, sabĂ­a que mi futuro era la soga o la poesĂ­a, sabĂ­a que mi futuro era la poesĂ­a torcida y desatada, no la poesĂ­a de cielos azules ni de manos abiertas, no la poesĂ­a que parece que está mirando a la cámara mientras pronuncia la palabra "patata": la poesĂ­a que yo amo es el jaguar que lleva un caimán de juguete en la boca, es el jilguero carnĂ­voro, es el grillo borracho, es la petunia afĂłnica, ¡la poesĂ­a que yo amo es el caballo cansado de yeguas que intenta aparearse con los postes del telĂ©grafo!